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antoniom
03/03/2018
Piercings No hay comentarios

Cuidados piercing

Actualmente, son muchísimas las personas que apuestan por un piercing para decorar una determinada zona de su cuerpo o de su rostro. Claro que hay que tener en cuenta que una perforación requiere de unas medidas de higiene y unos cuidados muy estrictos para evitar cualquier tipo de complicación, como por ejemplo una infección. Es indispensable llevar a cabo una limpieza diaria hasta que la perforación haya cicatrizado por completo.

Un error bastante frecuente que se da por ejemplo en el piercing del labio inferior es creera que la herida ya está curada porque la parte exterior, en la cual está colocada la joya, se ve cicatrizada; no obstante, en muchos casos la parte interior todavía no ha terminado de cicatrizar.

¿Cómo realizar la limpieza de un piercing?

Si te preguntas cómo debes cuidar tu piercing paso a paso, te lo explicamos. Lo ideal es que repitas este procedimiento un par de veces al día para conseguir una higiene adecuada y que la perforación cicatrice sin ningún tipo de problema.

  1. Lo primero es lavarte muy bien las manos, utilizando un jabón sin alcohol ni ningún tipo de perfume.
  2. El siguiente paso es humedecer la piel que hay alrededor del piercing. Para evitar tocar la joya, puedes utilizar un bastoncillo empapado en agua. Si se han formado costras alrededor de la perforación, trata de no apretarlas ni intentar arrancarlas porque puedes infectar la herida.
  3. A continuación, lava la perforación con jabón neutro. Debes aplicarlo en abundancia para limpiar bien la zona. Luego, aclara con abundante agua tibia.
  4. Una vez la zona esté completamente limpia de jabón, rocía el piercing con suero fisiológico. Es importante que te asegures de que el líquido entra en la perforación.
  5. Y, por último, seca la piel con muchísimo cuidado. Evita utilizar una toalla, aunque sea de algodón; lo mejor es que seques la zona con una gasa esterilizada dando pequeños golpecitos, sin apretar.

Este es el procedimiento a seguir con cualquier tipo de piercing tanto facial como corporal. No obstante, los piercing orales, como por ejemplo los del frenillo o los de la lengua, necesitan de algunos cuidados extra. Hay que tener en cuenta que la boca es una zona húmeda, el lugar idóneo para la proliferación de bacterias.

En este caso, tienes que tomar un enjuague antibacteriano sin alcohol varias veces al día, sobre todo después de las comidas. Por supuesto, debes mantener una higiene oral óptima, lo cual pasa por cepillarte los dientes tres veces al día.

Es muy importante seguir todos y cada uno de estos pasos durante el proceso de cicatrización del piercing; esta varía de forma notable de unas zonas a otras. Por ejemplo, si apuestas por una perforación en el lóbulo de la oreja, el tiempo de cicatrización no va más allá de las seis semanas; no obstante, el piercing del pezón puede tardar en cicatrizar hasta nueve meses.

Todo lo que no debes hacer mientras cicatriza el piercing

Hay una serie de pautas que es mejor evitar si no quieres que la perforación se infecte durante el proceso de cicatrización.

  • Si has apostado por una perforación en una determinada zona del cuerpo, como por ejemplo el pezón o el ombligo, es mejor que evites la ropa demasiado ajustada que roce la joya.
  • Tampoco es aconsejable que retires la joya que te ha colocado el piercer hasta que la herida esté completamente curada. Una vez haya cicatrizado, ya puedes escoger aquella joya que más te guste.
  • En el caso de los piercings en la boca, hay que tener especial cuidado con ellos. Es importante que no fumes ni bebas alcohol mientras se curan. Los alimentos picantes o demasiado salados tampoco son buenos aliados.
  • Cuando te cures la perforación, evita utilizar alcohol o agua oxigenada.
  • Si se trata de un piercing facial, como por ejemplo en la ceja o en el labio superior, debes evitar la aplicación de cualquier tipo de maquillaje o crema sobre el mismo.
  • Por supuesto, mientras cicatriza la perforación debes evitar los baños en la piscina o en el spa.

Como puedes comprobar, el proceso de curación del piercing no tiene nada de complicado. No obstante, es importante seguirlo paso a paso para evitar cualquier tipo de complicación. Si no sigues unas medidas de higiene adecuadas, el riesgo de que la perforación se infecte son muy altas.

Teniendo esto en cuenta, así como todo lo que debes evitar durante el proceso de cicatrización, seguro que no tienes ningún tipo de problema.

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