Piercing hélix

El piercing hélix quizá te resulte desconocido, pero seguro que has visto a miles de personas con una perforación de este tipo, en la parte superior de la oreja. Es uno de los piercings más habituales tanto entre los jóvenes como entre los adolescentes. Se conoce como piercing hélix a aquella perforación realizada en cualquier punto del cartílago exterior que se encuentra en la parte superior de la oreja.

¿Qué tipos de pendientes Hélix existen?

A la hora de hacerte un piercing, una de las decisiones más importantes que debes tomar es el pendiente que vas a escoger para la perforación en cuestión. En el caso del piercing Hélix, lo más recomendable es apostar por un diseño sencillo, como por ejemplo aros, bolas y barras; se adaptan muy bien a la forma del contorno de la oreja y quedan de maravilla.

A la hora de escoger el pendiente de un piercing no sólo es importante fijarse en el diseño; es esencial que las medidas sean las correctas. En ningún caso escojas uno cuyo diámetro sea mayor que el de la perforación, ni tampoco uno cuya longitud sea corta. El diámetro tiene que ser de alrededor de 1,2 mm y la longitud no inferior a los 6 mm.

Cómo se hace el piercing hélix paso a paso

El procedimiento para realizar una perforación de este tipo es muy rápido y por lo general no lleva más de un par de minutos. Te contamos paso a paso en qué consiste.

La perforación

En primer lugar, debes escoger el punto concreto del cartílago exterior de la oreja en la que quieres llevar el piercing. Generalmente, los profesionales colocan un aro para que puedas ver cómo te queda; de esta manera, si no te convence, puedes elegir otro punto.

Una vez escogido el punto concreto en el que quieres hacerte el piercing, el profesional procede a desinfectar el cartílago. A continuación, comienza la perforación propiamente dicha. Se atraviesa con una aguja hueca de 1,2 mm de diámetro; es esencial controlar la salida de la aguja, ya sea con las manos si el experto es habilidoso, o con unas pinzas.

Por último, se inserta la joya con el hueco de la aguja y se pasa a través de la perforación. De esta manera, cuando el profesional va poco a poco retirando la aguja, la joya se queda en el sitio que has escogido.

Cicatrización y cuidados

Una vez realizado el piercing hélix, resulta fundamental que mantengas una buena higiene y cuides la herida para reducir al mínimo las posibilidades de que se produzca una infección.

Durante los tres primeros días tras la perforación debes lavarlo entre dos y tres veces al día; debes lavar el cartílago tanto por la parte exterior como interior. Para el cuidado diario tienes que utilizar suero fisiológico en monodosis; puedes aplicarlo con una gasa.

Además, de vez en cuando es aconsejable que laves el piercing utilizando jabón neutro y agua tibia. Y, sobre todo, debes evitar que entre en contacto con productos que contengan cualquier tipo de elemento químico, así como perfume.

Hay una serie de principios básicos que debes seguir. Por un lado, los primeros días debes evitar el contacto; únicamente toca la zona para limpiarla y no trates de mover la joya porque podrían dañarse los tejidos internos y dar lugar a una inflamación. Por otro lado, es esencial que evites el uso de accesorios, como diademas, gorros o cualquier otro que cubra las orejas, aunque sea de forma parcial. Y, por último, recomendamos no dormir sobre ese lado porque la presión no le hace ningún bien al piercing.

Cambio de pendiente

Una vez finalizado el periodo de cicatrización ya puedes cambiar la pieza original por otro pendiente que te guste.

¿Existe algún riesgo?

El riesgo principal del piercing hélix es la infección de la perforación, lo cual ocurre sobre todo en hombres y mujeres con el pelo largo.

Durante los primeros días es normal que la herida supure un poco de líquido blanco. No obstante, si este líquido se convierte en pus y presentas otros síntomas como fiebre o dolor, es muy posible que tengas una infección. Generalmente, no se trata de una afección grave, y se trata con antibióticos.

Otro de los riesgos de este tipo de piercing, aunque se da en contadas ocasiones, es una infección del oído superior. Es fácil de detectar porque la zona alrededor de la perforación se enrojece e inflama; además, la herida puede supurar pus.

¿Duele el piercing hélix?

Es una de las perforaciones menos dolorosas de todas porque no hay apenas terminaciones nerviosas en la zona. Aquellos que apuestan por este tipo de piercings señalan que la sensación es muy similar a una ligera quemazón.

Claro que el nivel de asimilación del dolor es diferente en cada persona. Por lo tanto, si quieres reducir el dolor del piercing hélix, hay algunos tips que puedes tener en cuenta.

 

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